Los puteros, quienes ríen las gracias o miran para otro lado… hay muchas formas de ser cómplice de la prostitución. ¿Actuarías igual si conocieses la historia de explotación sexual que hay detrás? ¿Cuál va a ser tu papel ahora?

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23SEPT

UN DRAMA CON NOMBRE Y APELLIDOS

En Castelló, cientos de mujeres son sometidas a diario en pisos clandestinos o en el tristemente famoso Caminàs. Y detrás de cada una, hay una historia de abusos, secuestro, explotación… Ninguna de estas mujeres “está ahí porque quiere”, no hay excusas. Si no hacemos algo por evitarlo, somos cómplices de estas historias.

ENGAÑADA
EN RUMANÍA, ENCERRADA
EN CASTELLÓ

Viduka es una chica de 17 años de un barrio de clase obrera de Bucarest. Su novio, unos años mayor que ella, le promete un trabajo y una vida mejor en Castelló. Al bajar del avión, unos supuestos amigos de su novio la meten en una furgoneta y la llevan a un piso. Allí la encierran, le pegan y drogan hasta someter su voluntad y obligarla a trabajar de prostituta en un club. Sometida a base de extorsión, palizas y droga, Viduka es obligada a trabajar en pisos clandestinos. Allí te conoce a ti. ¿Te gusta tu papel?

UNA HISTORIA
DE TERROR
Y MUERTE
DESDE NIGERIA

Faith y Mercy son dos hermanas de Kuje, Nigeria, que viajan a la capital del país a estudiar. En el camino son secuestradas por una organización criminal de trata de blancas que las quiere introducir en Europa. En un viaje lleno de penurias, Mercy muere a causa de una infección. Faith cruza el Estrecho, pero con el futuro que le espera, desearía haber muerto. Sin papeles, es obligada a ejercer la prostitución a cambio de no hacer más daño a su familia en Nigeria. Faith trabaja en el Caminàs.

SI ERES VÍCTIMA O SABES DE ALGUIEN SOMETIDO A EXPLOTACIÓN SEXUAL

campaña gráfica
día contra la explotación
sexual de mujeres, niñas y niños

Desde 1999 se conmemora este día en todo el mundo, donde se estima que 1,8 millones de personas son víctimas de delitos de trata de personas para explotación sexual.

Aunque la mayoría de estos delitos comienzan a miles de kilómetros de aquí, en situaciones de pobreza, desastres naturales o guerras, no serían posibles sin la complicidad de la sociedad en los países desarrollados. Normalizar esta situación es normalizar una de las lacras más denigrantes del siglo XXI. Ayúdanos a luchar contra ella: no seas cómplice de la prostitución.

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